Estanqueidad y Hermetismo. Dos nuevos conceptos en la prevención de la periimplantitis

por Dr. Eduardo Anitua Marzo 2018

Estanqueidad y  Hermetismo. Dos nuevos conceptos en la prevención de la periimplantitis

Resumen

Se denomina estanqueidad al perfecto sellado que se genera entre la prótesis o transepitelial y los implantes sobre los que asienta, garantizando la imposibilidad de filtración de bacterias al gap de unión entre ambas.

Esta estanqueidad garantiza la ausencia de bacterias en la interfase implante-prótesis o implante-transepitelial, evitando la colonización bacteriana y por lo tanto disminuyendo el riesgo de periimplantitis, generándose un completo hermetismo entre el componente y el implante. Este correcto hermetismo o sellado es de gran importancia para evitar fenómenos de colonización bacteriana; es imprescindible que una vez conseguido no se produzca su ruptura. Si este hermetismo se rompe al retirar los componentes protésicos del implante se corre el riesgo de que bacterias del medio oral invadan el espacio y posteriormente, aunque se realice un nuevo sellado hermético, ya exista una microflora que puede sobrevivir en el gap. Por ello, con base en la importancia de estos dos parámetros, se realizaron nuevos protocolos de rehabilitación protésica basados en la consecución de un medio estanco y libre de bacterias que ayude a evitar fenómenos infecciosos como la periimplantitis.

En este artículo se muestra el desarrollo llevado a cabo para establecer la importancia de este hermetismo y del sellado estanco de los componentes, así como las recomendaciones para lograrlo en todos los trabajos protésicos.

Material y métodos

Con la idea de conseguir el máximo hermetismo en las prótesis sobre implantes se ha diseñado un estudio para realizar una valoración del sellado de los componentes protésicos en la unión prótesis-implante de los componentes BTI. Al mismo tiempo se valoró el nivel de hermetismo conseguido en los componentes y el punto de ruptura del mismo, para así conocer qué elementos protésicos son más resistentes a la filtración y por lo tanto más eficaces a la hora de la consecución del hermetismo.

Para ello se realizó un estudio in vitro en el cual se colocaron distintos elementos protésicos sobre un implante a su torque recomendado. Posteriormente se aplicó agua con presión creciente al conjunto hasta conseguir fugas perimetrales entre el implante y el componente, midiendo el punto en el que se produjo la fuga del agua y, por lo tanto, el momento en el que el componente dejó de ser estanco. (Figura 1)

Figura 1. Banco de pruebas, donde se observa el manómetro que mide la presión conectado al agua y en posición para poder elaborar sobre la mesa de trabajo la prueba de hermetismo.
Figura 1. Banco de pruebas, donde se observa el manómetro que mide la presión conectado al agua y en posición para poder elaborar sobre la mesa de trabajo la prueba de hermetismo.

Una vez insertado el componente en la mesa de trabajo con el torque recomendado para su uso en prótesis y conectado el componente al circuito, se aumentó progresivamente el agua a presión hasta conseguir visualizar fugas en la unión implante-componente protésico. La presión se elevó hasta que se inició la salida de fluido en la unión componente-implante. Una vez evidenciada la salida de agua de la interfase se suspendió el ensayo y se anotó el tipo de fuga, categorizándola en fuga ligera o fuga en todo el perímetro. De este modo se comprobó si la resistencia era superior a 2 bares, siendo esta cifra el mínimo necesario para garantizar el hermetismo del conjunto, evitando así microfiltraciones y contaminación bacteriana a este nivel cuando se utilicen dichos elementos protésicos en un paciente. (Figura 2)

Figura 2. Conexión del componente a probar (en este caso un Multi-IM) en la mesa de trabajo, donde se ha subido la presión por encima de 6 bares para constatar el momento de fuga.
Figura 2. Conexión del componente a probar (en este caso un Multi-IM) en la mesa de trabajo, donde se ha subido la presión por encima de 6 bares para constatar el momento de fuga.

Para evaluar los distintos grados de estanqueidad se compararon los diferentes elementos protésicos, eligiendo un representante de cada grupo de aditamentos. Los ensayos fueron realizados con pilares Multi-IM y Unit. Para ello se preparó el banco de trabajo rellenando de fluido la línea de prueba y posteriormente insertando el componente protésico a testar. Finalmente se aplicó la presión de fluido. (Figuras 3 y 4)

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Figura 3. Preparación de la mesa de trabajo para probar un componente Multi-IM. A) Purgado del circuito. B) Inserción del componente. C) Subida de la presión hasta alcanzar 2.5 bares sin fugas en la interfase.
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Figura 4. Preparación de la mesa de trabajo para probar un componente Unit. A) Purgado del circuito. B) Inserción del componente. C) Subida de la presión hasta alcanzar 2.5 bares sin fugas en la interfase.

Resultados

Los componentes transepiteliales estudiados (Multi-IM y Unit) presentaron una resistencia a la fuga superior a los 2 bares que se consideran como estanqueidad garantizada en la interfase implante-prótesis. En las pruebas realizadas la fuga no se produjo hasta al menos 4 bares, lo que indica una estanqueidad que dobla la necesaria para mantener hermetismo a este nivel.

Figura 5. Imagen radiológica inicial, donde se puede observar una periimplantitis en los implantes inferiores.
Figura 5. Imagen radiológica inicial, donde se puede observar una periimplantitis en los implantes inferiores.
Figura 6
Figura 7
Figura 8
Figuras 6-8. Imágenes intraorales del paciente.
Figura 9
Figura 10
Figuras 9 y 10. A mayor detalle se pueden ver los defectos óseos crateriformes que ha generado la enfermedad periimplantar.
Figura 11. Imagen intraoral con las nuevas prótesis y la rehabilitación mediante una prótesis híbrida del arco superior.
Figura 11. Imagen intraoral con las nuevas prótesis y la rehabilitación mediante una prótesis híbrida del arco superior.
Figura 12
Figura 13
Figura 14
Figuras 12-14. Radiografías con nuevas prótesis con un correcto hermetismo a los 4 años, con la situación de periimplantitis estable.

Conclusiones

La estanqueidad lograda en los componentes estudiados es la idónea para evitar el paso de bacterias de la encía a la interfase implante-transepitelial o poste, disminuyendo de este modo la probabilidad de desarrollo de periimplantitis.

Este sellado facilita la adhesión de las uniones epiteliales al elemento protésico, favoreciendo la formación de hemidesmosomas. Estas uniones son frágiles y difíciles de reparar, por lo que la desinserción del componente protésico debe ser evitada en las manipulaciones necesarias para la elaboración y mantenimiento de la rehabilitación protésica. Por ello, la elección de un pilar para atornillar como el Multi-IM o UNIT, que eleva la unión elemento protésico-prótesis a nivel supra- o yuxtagingival junto con la posibilidad de poder mantenerlo sin ser retirado en el tiempo al realizar la prótesis, nos hace decantarnos por este elemento en lugar de otros.

Este sellado más competente inhibe el paso de bacterias a la interfase pilar-implante, produciéndose una menor incidencia de periimplantitis debido a que la ausencia de contaminación a este nivel hace más difícil la colonización bacteriana y, por extensión, la progresión hacia las enfermedades infecciosas a este nivel.

Referencias

  1. Bagambisa FB, Kappert HF, Schilli W. Cellular and molecular biological events at the implant interface. J Cranio-Maxillofacial Surgery. 1994;22:12-7.
  2. Anitua E. Un enfoque biológico de la implantología. Ed. Eduardo Anitua. Teamwork Media España, Vitoria. 2008.
  3. Anitua E, Piñas L, Begoña L, Orive G. Long-term retrospective evaluation of short implants in the posterior areas: clinical results after 10-12 years. J Clin Periodontol. 2014 Apr;41(4):404-11.
  4. Abrahamsson I, Berglundh T, Glantz PO, Lindhe J. The mucosal attachment at different abutments. An experimental study in dogs. J Clin Periodontol. 1998 Sep;25(9):721-7.