Figura 1. Quiste odontogénico.
Cuando los quistes radiculares persisten en el periápice después de extraer el diente causante, se denominan quistes residuales. Los quistes radiculares y residuales son los más frecuentes de los maxilares, suponiendo aproximadamente el 50%. Su presentación clínica es variable, siendo la mayoría asintomáticos, y se descubren en un examen radiográfico de dientes no vitales. Radiográficamente, se observan cambios postextracción de un órgano dentario, además de la imagen correspondiente a un quiste unilocular bien definido, redondeado u oval en ocasiones con una línea ósea de condensación periquística y generalmente menor a un centímetro de diámetro.⁴-⁵ (Figura 2)
Histológicamente, la mayoría de los quistes están tapizados total o parcialmente por epitelio escamoso estratificado. El revestimiento puede ser discontinuo en algunas partes y con grosor variable. El infiltrado inflamatorio está constituido principalmente por leucocitos y neutrófilos en los revestimientos, mientras que en la cápsula fibrosa predominan las células plasmáticas y algunos macrófagos (Figura 3). La enucleación debe ser el tratamiento correcto para los quistes residuales y radiculares. La cavidad residual suele curar espontáneamente mediante regeneración ósea gracias a un mecanismo de organización del primitivo coágulo hemático que se forma en el posoperatorio.⁵-⁷
Dentro de sus aspectos clínicos presentan características similares a los quistes radiculares:
1. Suelen ser de tamaño pequeño a mediano y de crecimiento lento, aunque en ocasiones pueden llegar a un tamaño comparable con quistes más invasivos, como un ameloblastoma.
2. Generalmente son de base sesil, asintomáticos a menos que se infecten.
Los quistes residuales se encuentran clasificados dentro de los quistes inflamatorios radiculares, paradentales, periodontales o apicales. También se denomina quiste residual a cualquier quiste presente en un área edéntula en la que el origen del revestimiento epitelial es desconocido. Extraer un órgano dentario afectado sin extirpar una lesión previa puede conducir a la formación, persistencia o crecimiento continuado de un quiste residual, localizado en el espacio del postexodoncia.⁵-⁷
El objetivo del presente trabajo es reportar el caso clínico de un paciente del género masculino que presenta un quiste residual en el área de un primer premolar superior izquierdo extraído, con el fin de establecer las características clínicas e histopatológicas de dicho quiste, así como también enfatizar la importancia de llevar a cabo procedimientos quirúrgicos adecuados, con el correcto empleo de las técnicas de asepsia y antisepsia de la zona a operar, la correcta limpieza post-exodoncia y la realización de monitoreo posquirúrgico.
Reporte del caso clínico
Paciente masculino de 40 años de edad, aparentemente sano, acude a la clínica de Cirugía Bucal de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Baja California, campus Tijuana, refiriendo dolor espontáneo de larga duración en el área del OD 14, el cual fue extraído un año antes de presentar tal dolor. Además, notó la presencia de un abultamiento púrpura en dicha área. Clínicamente se observó en área edéntula de primer premolar superior izquierdo un aumento de volumen de aproximadamente 1 cm de diámetro, color púrpura, con borde eritematoso y de base sésil. Se procedió a realizar la anamnesis, toma de signos vitales y se mandó a realizar biometría hemática completa con tiempos de coagulación, todo previo al procedimiento quirúrgico. (Figura 4)
Figura 2. a) Quiste radicular. b) Quiste residual.
Editorial Renascence S. A. de C. V. 2017