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Las enfermedades bucales y su relación con la salud general de nuestro cuerpo


Las enfermedades bucales y su relación con la salud general de nuestro cuerpo

Dr. Enrique Ernesto Hernández Ponce. Universidad Tecnológica de México (UNITEC).

e-mail: herponce1@hotmail.com

cel. 55 5528453629

Resumen


En el pasado se consideró a la boca y sus enfermedades como algo totalmente ajeno al resto del cuerpo. Hoy en día, cada vez se pone más de manifiesto la importancia de tener una buena salud bucal, ya que su deterioro puede causar repercusiones en cualquier parte de nuestro organismo. Estas repercusiones pueden suponer desde un empeoramiento de nuestra calidad de vida hasta un riesgo de sufrir enfermedades que pueden ser mortales.


1. Tu boca refleja la salud de tu cuerpo

Los avances en los últimos años en la medicina nos han permitido conocer que las enfermedades de origen bucal, como la periodontitis, comparten una estrecha relación entre los diferentes padecimientos sistémicos, como lo son la diabetes mellitus, las enfermedades cardiovasculares, los problemas digestivos, artritis reumatoide, problemas respiratorios y problemas durante el embarazo, entre otros.

Las enfermedades periodontales que padece el ser humano se caracterizan por la inflamación gingival y pérdida de tejido conectivo incluyendo el hueso alveolar que sirve de soporte a los dientes, lo que llega a provocar la pérdida eventual del diente. Los patógenos periodontales y sus productos, así como los mediadores inflamatorios producidos en los tejidos periodontales enfermos, entran y circulan a través del torrente sanguíneo, lo que contribuye al desarrollo de las manifestación de diversas enfermedades sistémicas.

Se ha observado que padecer periodontitis puede conllevar un riesgo aumentado de aparición y/o progresión de ciertas condiciones sistémicas tales como las enfermedades cardiovasculares, diabetes, ciertas enfermedades respiratorias, artritis reumatoide, obesidad y síndrome metabólico, así como alteraciones del embarazo como el nacimiento de prematuros o recién nacidos de bajo peso.

Para explicar la relación entre estas patologías sistémicas tan diversas y las infecciones orales se han propuesto diferentes mecanismos de interacción posibles. Los principales serían:

  1. Las bacteriemias, que son el paso directo de bacterias orales al torrente sanguíneo, y que pueden acontecer tras procedimientos rutinarios como el cepillado dental, o terapéuticos como el raspado y alisado radicular (Kinane et al. 2005).
  2. La inflamación sistémica, que se caracteriza por la presencia de niveles elevados de marcadores de la inflamación tales como la proteína C reactiva (PCR). Este estado de inflamación sistémica puede deberse a una condición generalizada, como la obesidad, o bien a una infección local, como la periodontitis.
Figura 1

La Enfermedad Periodontal es una infección crónica producida por bacterias anaerobias que crecen dentro del surco gingival.

La gingivitis es la forma más leve de enfermedad periodontal; es una condición inflamatoria causada fundamentalmente por placa bacteriana acumulada en los dientes adyacentes a la encía, sin comprometer las estructuras de soporte subyacentes. Por otra parte, la periodontitis es una infección bacteriana que resulta en una inflamación crónica de los tejidos, caracterizada por sangrado gingival, formación de sacos periodontales, destrucción del tejido conectivo y reabsorción ósea alveolar

La periodontitis avanzada se asocia a un riesgo hasta un 24% mayor de padecer cáncer, sobre todo de pulmón y colorrectal

Existen ciertas enfermedades como la pulmonar obstructiva crónica (EPOC), neumonía, enfermedad renal crónica, artritis reumatoide, síndrome metabólico y otros tipos de lesiones cardiovasculares o daños cerebrales que pueden afectar el deterioro cognitivo, incluso el desarrollo de determinadas lesiones cancerosas, lo que se ha relacionado con factores de riesgo en presencia de ciertos tipos de periodontitis.

Por consiguiente esta revisión nos ofrece un panorama general que existe entre la periodontitis y las enfermedades sistémicas, mencionando: la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), neumonía, enfermedad renal crónica, artritis reumatoide, arterioesclerosis, diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares, enfermedades del aparato digestivo, enfermedad renal crónica, Alzheimer, demencia, abscesos cerebrales, cáncer bucal y finalmente sus repercusiones durante el embarazo.

En 1910, William Hunter, médico inglés, habló de infecciones bacterianas al nivel del cerebro, corazón y pulmón provenientes de dientes infectados.

W.D. Miller1 publicó en 1991 su teoría sobre la infección focal en la que indicó que los microorganismos y sus productos son capaces de acceder a otras partes del cuerpo adyacentes o distantes de la boca.

A finales del siglo XX (1992), Rams y Slots plantearon que las infecciones bucodentales, pueden integrarse al grupo de causas capaces de llevar el paciente hacia la muerte.

Los mecanismos por los que las infecciones periodontales pueden influir en la salud sistémica se han descrito de la siguiente manera:

  1. Diseminación hematógena oral de patógenos periodontales y los efectos directos de órganos diana.
  2. Propagación transtraqueal de patógenos periodontales y los efectos directos de órganos diana.
  3. Producción de citoquinas y anticuerpos con efectos en órganos distantes.

2. Sistema Respiratorio

La cavidad bucal está colonizada por infinidad de microorganismos que, en condiciones normales de salud, se encuentran en equilibrio con el huésped. Cuando las condiciones del medio cambian, ciertas especies patógenas, que pueden estar presentes en muy poca cantidad, encuentran la forma de desarrollarse y de provocar un aumento de la agresividad de la placa dental o biofilm que hay a nivel de la encía.

Como consecuencia causan una reacción inflamatoria que al principio solo se limita al tejido gingival (gingivitis) y que cuando avanza puede comprometer el soporte del diente y su supervivencia a largo plazo (periodontitis).

Se considera a la boca como la puerta de entrada de muchas de las enfermedades sistémicas que aquejan al ser humano: entre muchas otras son las enfermedades respiratorias.

Figura 2

Algunos padecimientos respiratorias son de origen genético, otros son causados por el estilo de vida o por factores ambientales. Las afecciones respiratorias más comunes son el asma, bronquitis, enfisema pulmonar, tuberculosis y sinusitis. Siendo que las condiciones respiratorias pueden llegar a tener un efecto indeseable en la salud oral.

La aspiración de bacterias ocurre fundamentalmente cuando las bacterias gramnegativas que se encuentran en las bolsas periodontales y otros patógenos bucales, penetran y se extienden a través del tracto respiratorio ( laringe, faringe, tráquea, bronquios, pulmones y diafragma).

Ciertas condiciones respiratorias pueden tener un efecto adverso en la salud oral. Las personas que padecen enfermedades respiratorias y que utilizan medicamentos antiinflamatorios, pueden experimentar sensación de boca seca (xerostomía), aumento de la placa dentobacteriana, presencia de problemas periodontales y ser más susceptibles a las infecciones producidas por hongos.

Los adultos mayores hospitalizados o aquellos que se encuentran en asilos y los pacientes con funciones inmunológicas afectadas, son particularmente más susceptibles a padecer serios problemas respiratorios.

La neumonía bacteriana en adultos, la bronquitis y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una enfermedad crónica inflamatoria de los pulmones que obstruye el flujo de aire desde los pulmones debido al estrechamiento de las vías respiratorias junto con un exceso de producción de mucosidad (esputo). Los síntomas incluyen fiebre alta, dolor en el tórax, dificultad para respirar, tos seca, producción de mucosidad (esputo), dolor muscular y silbido al respirar.

Hay 2 formas principales de EPOC:

  • Bronquitis crónica, la cual implica una tos prolongada con moco.
  • Enfisema, el cual implica un daño a los pulmones con el tiempo.

La mayoría de las personas con EPOC tienen una combinación de ambas afecciones.

De la misma manera, estudios también han confirmado que las personas con EPOC corren un mayor riesgo de desarrollar enfermedades periodontales en comparación con los pacientes que no las tienen.

Los microorganismos más frecuentemente que se identifican son: Staphylococus, Streptococcus neumoniae, Streptococcus pyogenes, Mycoplasma, Naemophilus influenzae, Lactobacillus y Actinobacillus.

La neumonía es una enfermedad del sistema respiratorio, generalmente causada por una bacteria, un hongo o un virus junto con la gripe.

Puede llegar a resultar mortal, especialmente en las personas inmunocomprometidas (con bajas defensas en su organismo) y en los adultos mayores. Causa fiebre, dolor en el tórax, tos, expectoración y, en los casos más graves, dolor muscular y la falta de aire.

Esta enfermedad contribuye a la morbilidad y a una disminución de la calidad de vida, así como a un aumento muy importante de los gastos médicos hospitalarios.

La neumonía bacteriana se compone de varios subtipos: neumonía adquirida en la comunidad, neumonía por aspiración, neumonía adquirida en el hospital (nosocomio), neumonía asociada a ventilación mecánica y neumonía asociada a residencias. En todos los casos, se han realizado correlaciones con el estado de salud bucal.

Dentro de las neumonías hospitalarias, son especialmente graves aquellas que se asocian a la aspiración en pacientes en unidades de cuidados intensivo (UCI) y con ventilación mecánica. Este tipo de neumonías suponen la infección hospitalaria más común de los pacientes en la UCI y en muchos casos conllevan el alargamiento de la estancia en el hospital, de forma que los costos de la hospitalización también se incrementan de manera considerable. Además, elevan el riesgo de mortalidad alrededor de un 15-45% según los estudios.

La causa principal sería la aspiración de secreciones orofaríngeas hacia el tracto respiratorio inferior. Esto es debido a que, mediante la intubación, se pierde la barrera natural entre la orofaringe y la tráquea.

Además, puede existir una mayor colonización bacteriana en la boca por la falta de una higiene bucal correcta y por una menor secreción salival, con lo que el paso de bacterias orales potencialmente patógenas a lo largo del tubo se incrementa.

Las estrategias para disminuir las probabilidades de que ocurra una neumonía en este tipo de pacientes irán encaminadas a una disminución de los microorganismos bucales mediante la eliminación mecánica de la placa dental y el control químico de los microorganismos patógenos.

La bronquitis es una inflamación del árbol bronquial, una situación más leve que la neumonía. Puede tener un carácter crónico, pero rara vez es una causa principal de muerte. La pueden provocar virus, bacterias presentes en boca o agentes irritantes como el humo, de ahí que no fumar sea una de las principales medidas preventivas a considerar. No suele causar fiebre y se caracteriza por una tos persistente.

En los últimos años se han sugerido distintos mecanismos por medio de los cuales las bacterias orales podrían jugar un importante papel en el origen de las enfermedades respiratorias. Así, se alude a los patógenos orales, tales como Porphyromonas gingivalis, Prevotella intermedia, Actinobacillus actinomycetemcomitans.

Igualmente, se apunta al hecho de que las enzimas de los patógenos periodontales podrían modificar los receptores de adhesión de la superficie de la mucosa y promover la adhesión de patógenos respiratorios, los cuales son aspirados hacia los pulmones.

También se ha señalado que las citoquinas procedentes de los tejidos periodontales producen una alteración del epitelio respiratorio, que es más vulnerable a los patógenos respiratorios.

De hecho, se ha determinado que la enfermedad periodontal es un factor de riesgo independiente para el desarrollo de esta frecuente y grave enfermedad respiratoria.

El tabaco es un aliado de una amplia variedad de enfermedades, es un enemigo común para la salud bucal y respiratoria. En muchas de estas enfermedades es considerado un factor de riesgo adicional, mientras que en otras se sitúa como el elemento principal desencadenante y/o agravante de las mismas.

Los daños que provoca el humo y la nicotina del tabaco en la salud bucodental no solo mancha los dientes y produce la halitosis sino que está estrechamente relacionado con la enfermedad periodontal, provocando la pérdida de piezas dentales y es junto con el alcohol el causante principal de la aparición del cáncer oral.

El hábito de fumar tiene una influencia directa y negativa en la respuesta al tratamiento de la enfermedad periodontal, siendo también uno de los principales factores que se asocian al fracaso con la colocación y permanencia de los implantes dentales.

La bronquitis crónica se define como el resultado de la irritación de las vías respiratorias bronquiales y una secreción de moco suficiente para causar tos con expectoración durante al menos 3 meses al año y durante 2 años consecutivos.

El enfisema pulmonar consiste en el agrandamiento permanente de los espacios de aire distales a los bronquiolos terminales junto con la destrucción de los septos alveolares. Igual que en los casos de neumonía, las bacterias presentes en la boca de pacientes con enfermedad periodontal pueden pasar a los pulmones y causar infección. Además, tanto la enfermedad periodontal como la EPOC comparten factores e indicadores de riesgo como el tabaco, la edad, la obesidad, el estatus socioeconómico y las condiciones de vida.

La EPOC consiste en una obstrucción crónica del flujo de aire debido al estrechamiento de las vías respiratorias junto con un exceso de producción de moco resultante de una bronquitis crónica y/o un enfisema. Se estima que en 2020 sea la tercera causa más común de muerte y la cuarta más importante que conduzca a una discapacidad.

Factores de Riesgo.

  1. El tabaco, en cualquiera de sus formatos y presentaciones, es la causa más frecuente de desarrollar un cáncer oral.
  2. Alcohol. El riesgo de cáncer aumenta con el número de bebidas alcohólicas consumidas al día (se duplica el riesgo si se ingieren de 3 a 4 bebidas alcohólicas).
  3. La combinación de tabaco + alcohol multiplica el peligro de contraer cáncer.
  4. Los antecedentes personales de cáncer de cabeza y cuello aumentan el riesgo de padecer cáncer oral.
  5. Los malos hábitos dietéticos y la falta de ejercicio: sobrepeso, vida sedentaria y deficiencias en la dieta pueden favorecer un mayor riesgo de cáncer oral.
  6. Factores genéticos.
  7. La infección por virus del papiloma humano (VPH) aumenta el riesgo de cáncer de orofaringe (por transmisión sexual).
  8. Trauma crónico en el revestimiento de la boca por dientes afilados, restauraciones deficientes y dentaduras postizas mal ajustadas o deterioradas.
  9. La exposición a la luz ultravioleta por periodos largos de tiempo no solo aumenta las posibilidades de desarrollar un cáncer de piel, sino que también incrementa el riesgo de que aparezca un cáncer de labio.

Cáncer de pulmón.

Durante los últimos años se han realizado multitud de estudios observacionales en los que se han encontrado asociaciones entre la enfermedad periodontal y distintos tipos de cáncer.

El mecanismo biológico respondería a factores como la existencia previa de enfermedades relacionadas con el órgano o tejido afectado, el paso de bacterias patógenas a los tejidos afectados y, sobre todo, un aumento de la inflamación sistémica. Un análisis reciente de varios estudios encontró un riesgo positivo para la incidencia de cáncer de pulmón y la presencia de enfermedad periodontal.

Figura 3

Referencias

1. Tu boca refleja la salud de tu cuerpo

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