os quistes periapicales representan el tipo más frecuente dentro de los quistes odontogénicos. Su origen está relacionado con una necrosis pulpar y un consecuente estímulo de los restos epiteliales del ligamento periodontal (Malassez).
Se consideran secuelas directas de procesos infecciosos resultantes de la necrosis pulpar, extendiéndose hacia la región perirradicular.
Se presentan en un proceso crónico caracterizado por la participación de la respuesta inmunológica antígeno específica, cuyas principales células son los linfocitos T, B y macrófagos.
El hueso es reabsorbido y sustituido por tejido granulomatoso, constituido de linfocitos, plasmocitos, macrófagos, fibroblastos, fibras nerviosas y vasos sanguíneos. La cápsula quística consiste en un tejido conectivo fibroso denso, generalmente con infiltrado inflamatorio. Radiográficamente lo observamos radiolúcido, con borde radiopaco bien delimitado.
Su localización más común en el maxilar es en incisivos centrales y laterales, y en mandíbula, en primeros premolares y en incisivos centrales.
LIDES S-100
satín hemostático
absorbible (soluble)
Es un producto a base de fibras de celulosa de alta pureza; posee cualidades de gran adherencia y es absorbido por el cuerpo humano degradándose uniformemente en carbohidratos de bajo peso molecular, polisacáridos de tipo almidón. Es de origen vegetal, reesterilizable, 100% soluble, absorbible, con un pH neutro; al contacto con sangre se transforma en un gel traslúcido que comprime vasos sanguíneos, permitiendo el control de sangrado y la herida. Provee un ambiente húmedo óptimo para la regeneración tisular y promueve la epitelización.
Una paciente se presentó a consulta para colocación de prótesis. Al realizar el estudio radiográfico se observaron quistes periapicales en resto radicular (RR) 12 y 22. Como tratamiento ideal se realizaron las extracciones y en el mismo tiempo quirúrgico la enucleación del quiste y la colocación de la membrana S-100 por capas hasta cubrir completamente el defecto. Al cuarto mes posoperatorio se observa radiográficamente una adecuada regeneración ósea, la cual se evaluará a largo plazo.
Figura 5. Membrana LIDES S-100.
Editorial Renascence S. A. de C. V. 2017