Suscríbete

Técnicas innovadoras de musicoterapia y aromaterapia como alternativa de apoyo en la intervención odontológica en un paciente autista


Técnicas innovadoras de musicoterapia y aromaterapia como alternativa de apoyo en la intervención odontológica en un paciente autista

Resumen


El trastorno del espectro autista (TEA), caracterizado por la deficiencia en la interacción social y comunicación, acompañada de hipersensorialidad, dificulta la atención odontológica requiriendo de la capacitación y sensibilización logrando la cooperación del paciente. Datos de un estudio en Guanajuato 2013 se estimó la prevalencia de autismo en México en 1 de cada 300 niños, esto implica alta posibilidad de atender pacientes TEA. Caso: Se trata de masculino de 6 años 10 meses, que presenta erupción dentaria de incisivos inferiores y firmeza de los dientes de leche, en la panóramica se observó falta de absorción de raíz, utilizando anestesia tópica y local, técnica extracción de 4 piezas, por espacio insuficiente. La familia consultó 4 odontólogos distintos sin poder lograr cooperación para la exploración, empleando apoyo lúdico y socialización en citas abiertas, agregando la músico-aromaterapia como estímulos sensoriales positivos en apoyo, logrando intervención efectiva sin desgaste emocional mejorando relación paciente-odontólogo y cooperación del paciente con intervención exitosa. Discusión: Los tratamientos radicales costosos como la anestesia general son situaciones de gran preocupación familiar por no poder costearlo, o que viven en ciudades donde no se encuentran especialistas, el odontólogo hoy debe ser un profesional preparado que asuma con responsabilidad y ética los retos de todo tipo de pacientes. Referencias:Torres, J. Q., & Hermoza, R. A. M. (2014). Manejo de conducta no convencional en niños: Hipnosis, musicoterapia, distracción audiovisual y aromaterapia: Revisión sistemática. Revista Estomatológica Herediana, 22(2), 129-136.


El autismo como una entidad de los trastornos del neurodesarrollo es caracterizada por la dificultad de socializar, dificultades en la comunicación a nivel de expresividad corporal y oral, patrones de conducta repetitiva, intereses restringidos, falta de flexibilidad de pensamiento que le dificulta adaptarse a los cambios, hipersensibiliad sensorial, en algunos casos puede haber dificultad en la motricidad fina, gruesa o ambas.

El autismo es reconocido como uno de los trastornos más frecuentes del neurodesarrollo según el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders-5 (DSM-5), donde se consideró la entidad como Trastorno del Espectro Autista (TEA) y se jerarquizó de acuerdo al grado de serveridad o el requerimiento de apoyo, en niveles leve, moderado y severo, debido a la amplia variedad de fenotipos, la dificultad diagnóstica de definir un síndrome específico, por la variación de la presentación clínica (Association, 2014).

Anteriormente se consideraba que el autismo era un problema aislado, actualmente alrededor de uno de cada 175 niños de todo el mundo nace con TEA, aunque la frecuencia varía en cada país. En los Estados Unidos, datos basados en el reporte comunitario de la red para el monitoreo del autismo y las discapacidades en el desarrollo del Centro de Control de Enfermedades(CDC) indican que 1 de cada 68 niños fue diagnosticado con autismo en el 2016, pero para el 2018 se reporta que 1 de cada 59 niños vive con autismo, según el censo en 11 estados de la Unión Americana (CDC, 2019; Fombonne et al., 2016). En México sólo existe un estudio del 2013 donde se estimo la prevalencia para el autismo fue de 1 de cada 300 niños, el pronóstico es de cuando menos 115 mil niños con autismo en México, con un riesgo de 6 200 nuevos casos por año, según datos de la Clínica Mexicana de Autismo (Fombonne et al., 2016; Oviedo, Manuel-Apolinar, de la Chesnaye, & Guerra-Araiza, 2015). Estos datos indican que la posibilidad del odontólogo de tener en su consulta pacientes con TEA, es de alta probabilidad, por lo que es imperativo el trabajo de la sensibilización de los implicados en la atención de salud, para tener la capacidad de atender a los pacientes pese a las condiciones de dificultad que presenten, con capacidad de inclusión y ejercicio de la labor odontológica de calidad (ONU, 2002).

Figura 1a Figura 1b Figura 1c Figura 1d Figura 1e Figura 1f Figura 1g
Figura 1. Carta de consentimiento informado, HC, material, rx panóramica, ambiente agradable, primera cita. Las recomendaciones cuando los dientes permanentes erupcionan por detrás de los dientes temporales siempre deberá personalizarse y consensuarse con los padres y con los niños:
  1. Extraer el diente temporal ya que ese espacio que ocupa el diente de leche es el que debería ocupar el diente permanente (que ya ha salido).
    Ventajas de extraer el diente:
    • Muchas veces con el empuje de la lengua, los dientes mejoran de posición al no tener ya un obstáculo por adelante.
    • Facilita la higiene bucal del niño evitando así la aparición de gingivitis o caries.
    • Desaparece la incomodidad al morder.
    • Mejora la estética de la sonrisa.
  2. Esperar y no extraer el diente temporal. Hay ocasiones en las que decidimos no quitarlo y esperar a que se caiga solo. En ese caso referimos instrucciones al niño para que colabore y se vaya moviendo hacia atrás y hacia delante el diente con la lengua e incluso con los dedos para que éste se caiga cuanto antes.

Las personas con TEA está definida por su dificultad de la interacción, empatía, expresión e interacción social, situaciones que aumentan por sus dificultades de comunicación, para lo cual la terapia tiene diversas rutas, entre ellas la de prioridad es la comunicación que una vez lograda, mejoran de forma importante el cumplimiento del resto de los objetivos a mejorar con la finalidad de incluir e integrar a la persona con TEA a las actividades sociales de la vida cotidiana.

La persona con TEA tiende a evitar la interacción social, evitar los lugares concurridos y en especial evita salir de estilos de vida rutinario debido a la falta de flexibilidad y adaptación al medio. La atención odontológica requiere un proceso de interacción e implica la invasión de la cavidad oral, lo que puede ser percibido como un acto amenazante y por tanto las reacciones de evitar o huir pueden ser de alta intensidad, incluso conducta agresiva y destructiva (Antonio, Mill, Páez, Sayago, & Valero, 2014; Horruitiner Gutiérrez, 2008; Martínez León, de la Calle, Irurtia Muñiz, Martínez León, & Queipo Burón, 2013; Marulanda, Aramburo, Echeverri, Ramírez, & Rico, 2013).

En tiempos actuales donde se habla de la importancia de la erradicación de la discriminación hacia las personas que presentan alguna discapacidad y de acuerdo a los derechos humanos fundamentales, el término de integración para la intervención terapéutica, pero el no menos importante es la inclusión, es decir que las personas con cualquier discapacidad tengan el derecho de recibir trato y servicios en la misma condición y accesibilidad de cualquier persona sin discapacidad, dejando de lado el requerimiento de referencia especializada que se traduce en costos, limitación de espacios o instituciones para su atención (Martínez León et al., 2013).

Para el caso de los servicios odontológicos, siempre se ha conocido la resistencia de los pacientes para la toma de servicios, en especial en la edad infantil. Las personas con autismo padecen, entre sus principales deficiencias, de problemas de interacción, recepción y oferta de servicios de todo tipo para las familias que viven con una persona con TEA, agregamos el siguiente problema de comunicación, por lo que negociar y explicar al paciente los procedimientos a realizar en un consultorio puede ser muy complicado. Considerándose pacientes de díficil cooperación (Marulanda et al., 2013), las personas con autismo poseen exacerbación de la sensorialidad, siendo este el origen de las crisis conductuales que les caracterizan. Pueden llegar a ser violentas y autolesivas, y sobre todo incomprendidas, al ser calificadas como repentinas e inexplicables para las personas cuyo umbral de sensibilidad se encuentra dentro del promedio, es difícil de entender o identificar el estímulo o estímulos que generan crisis, lo que afecta la realización del examen clínico, más aun ante el instrumental que invade su cavidad oral, la iluminación, los ruidos, olores y la presencia de cada una de las personas durante la consulta. No se puede dominar la conducta de una persona que reacciona a todo tipo de estimulos, pero algo que sí se puede hacer es convertir el entorno del centro de trabajo en algo grato, con toques sutiles, es así como la agregación de todas las modificaciones, y flexibilización del odontólogo, que pueden permitir que el paciente se relaje y coopere, favoreciendo la atención odontológica exitosa, en mediano y largo plazo (Gómez, 2009; Yépez et al., 1998).

Figura 2a Figura 2b Figura 2c Figura 2d
Figura 2. Primera sesión de intervención operatoria, técnica diga, muestre y haga. Además juegos, primeras extracciones y apoyo del paciente.

Se han propuesto diversas formas de sensibilizar a los pacientes con TEA para la aceptación e integración de la atención en salud en el ámbito odontológico: el uso de las historias sociales a traves de pictogramas, material audiovisual detallado que permita la anticipación y preparación mental del paciente (Yépez et al., 1998), y no puede faltar la paciencia y socialización lúdica para el paciente, sin embargo, son tareas que dependen básicamente de la voluntad. En nuestra experiencia en el trato de pacientes con TEA, es frecuente recibir negativas a las campañas de atención odontológica, las razones principales son falta de cooperación del paciente, costos de especialidad no accesibles para personas de bajos recursos y la sugerencia de intervención anestésica generalizada, que implica gastos de especialista, quirófano e implementación lo que además de costos, suma la preocupación de los familiares por los tabúes asociados a la anestesia (Posse et al., 2003), lo que se traduce en que los pacientes con TEA no tienen asistencia odontológica. Regresando al punto de la inclusión de servicios, ¿cómo es que se podrán lograr la atención de estos pacientes, si el personal no se capacita en términos de empatía, servicio, y compromiso social?

Los pacientes con TEA a pesar de ser muy receptivos, y a pesar de lo hipersensibles a los sonidos, aceptan muy bien la música, y en especial la música clásica. El estímulo musical es aceptado por el ser humano desde lo largo de la historia. Es la música definida como la serie de sonidos armónicos que son agradables para cualquier persona, incluso animales (Aguilar Rebolledo, 2006; Alhambra, Rodríguez, & González, 2016; Talavera & Gértrudix, 2016). Aguilar Rebolledo en el 2006, describe la sensibilidad musical como una capacidad innata y presente en todas las edades, ya que es percibida por diferentes regiones cerebrales que incluso se reajusta para generar diversas respuestas, las cuales se expresan con emociones, conducta y comportamiento, por lo que esta modalidad ha sido ampliamente aplicada en diversidad de situaciones como autismo y otras condiciones como en niños con daño neurológico como parálisis cerebral infantil, problemas de atención, aprendizaje y conducta. Es un recurso a la mano de cualquier servicio, que no requiere inversión costosa (Aguilar Rebolledo, 2006; Alhambra et al., 2016; Talavera & Gértrudix, 2016), de tal manera que utilizando un sentido a favor de mejorar el medio ambiente del consultorio, agregamos otro sentido, generaremos más variables de interconexión, por lo que se decidió agregar aromaterapia. Utilizando la vía del olfato como un sentido de intercomunicación básica, mismo que es esencial en el paciente pediátrico, se sabe que el niño depende de este sentido desde el nacimiento.

Figura 3a Figura 3b Figura 3c
Figura 3. Segunda sesión se logra la extración de 2 piezas dentarias, dejando libre el espacio para la dentición permanente, atendiendo la urgencia de intervención, solicitada por los padres.

Mediante este sistema receptor, el niño está alerta, localiza a la madre o bien se sitúa en su entorno. En el paciente con TEA se observa que los pequeños utilizan este sentido para permitir el acercamiento de las personas, aceptar los alimentos, y aceptar su entorno de lo que depende su permanencia. Es conocido que las propiedades de ciertos elementos de la naturaleza, así como las combinaciones, ejercen efectos relajantes que pueden influir en diferentes situaciones emocionales. También puede ser utilizado en el ambiente de la consulta, como una herramienta que invita al paciente a sentirse cómodo, relajarse y fortalecer con seguridad el vínculo que entabla con su médico tratante (Cruz, Ambiental, & Bachiller, 2009; Souza, 2019; Torres & Hermoza, 2012).

La atención odontológica puede llegar a ser complicada por diferentes tabúes en la población infantil, para lo cual influye la idea social, la novedad, el odontólogo, los aparatos, la luminosidad y ruidos. Considerando que dentro de la socialización y la interacción lúdica pueden ayudar al paciente pediátrico no cooperador a obtener seguridad y la paulatina cooperación, los niños con TEA magnifican la percepción del centro de atención, y la sobreestímulación puede ser lesiva para su umbral de percepción. Los estímulos como la músicoterapia a través de la música clásica puede ayudar a armonizar y organizar su comportamiento y comunicación, permitiendo la interacción e intimación para permitir la exploración e intervención odontológica, y que finalmente termina siendo un momento en el que se desarrollan las capacidades comunicativas entre el paciente y el odontólogo permitiendo la emisión, entendimiento y realización de indicaciones, lo que se reflejara en una intervención exitosa (Cedeño & Andrés, 2013).

Se han descrito trabajos donde se cuestiona la susceptibilidad del paciente con TEA a padecer caries, pues cuentan con agravantes, como falta de higiene, alto consumo de golosinas y comida chatarra, medicación, y dificultades de manipulación, ya que suelen ser muy restrictivos con el contacto, sin embargo algunos estudios encontraron que los pacientes con TEA, tenián menos caries que un niño normotípico. Cuando la principal causa de consulta es la caries, en nuestra experiencia de 10 niños que se revisaron 7 tenián problemas de caries, pero si consideramos que la función del odontólogo no es limitativo al combate y prevención de la caries (Marulanda et al., 2013), cuando la familia ejerce habitos de higiene aceptables y el paciente presenta otras dificultades, a veces, irremediablemente requieren anestesia local e intervención odontológica.

Presentación del caso

Paciente masculino de 6 años 11 meses, diagnosticado con TEA nivel moderado 3 años previos, con especial afectación en la socialización y área comunicativa, ha recibido intervención conductual puntual con mejoría, revalorado en nivel leve desde hace 6 meses, ha visitado 4 odontólogos diferentes, solo 1 logró realizar el examen clínico rápido que requirió sometimiento físico por medio de los padres, donde se detectó un molar comprometido con caries de 1er grado en el primer molar superior derecho. Acude a consulta porque no ha presentado cambio de dentición debido a que el niño presenta la erupción dentaria de incicivos inferiores permanentes. En la radiografía panorámica se diagnostica falta de reabsorción radicular, a la exploración se observa un diente erupcionado del borde incisal hasta tercio medio y otro más en proceso eruptivo del borde incisal, hay firmeza de los dientes deciduos. Esta situación puede tener una estrecha relación con la dieta blanda que hoy en día siguen muchos niños, menos fruta, pan blando, alimentos que se comen con cuchillo y tenedor, limitando la utilidad del diente para rasgar y comer, por lo que no estimula la exfoliación de los dientes temporales.

Se realizó historia clínica, carta de consentimiento informado (formatos de la Unidad Dental de la Facultad de Odontología de la UAGro.), el niño fue sensibilizado en casa, mediante videos de youtube e historias sociales con pictogramas como medio de anticipación y condicionamiento de la consulta odontológica.

Para la atención de este caso se implementa un programa de citas abiertas a socialización, libertad en el consultorio para deambular y explorar, entra acompañado de la madre como estrategia de confianza, se realizaron 3 citas de socialización y juego con material didáctico apropiado, apoyadas por maquetas, muñecos suaves que aluden a los dientes, favorecen la sensibilidad por la suavidad del material, juego de dentista de plastilina que permite manipular y jugar (sesiones lúdicas). Se hace hincapié que desde la primera cita se sentó por voluntad propia en la unidad dental mientras juagaba con un cojín en forma de muela de peluche, este material suave es esencial para la estimulación táctil agradable que sirvió además como apoyo para la autoconciencia, autoestima y autocontrol. En la concientización de la cavidad oral sus componentes y estructuras, además de que comprendiera la importancia de la higiene oral, él podía visualizar el procedimiento al que será sometido. Se utilizó un macro tipodonto, en las siguientes citas se siguió experimentando el juego de cambio de roles e intercambio de instrumental real con el de juguete haciéndolo de forma cooperadora y sin prisa.

Se preparó el espacio operatorio con reacondicionamiento con música clásica de Johan Sebastian Bach y Amadeus Mozart (musicoterapia) como música de fondo sin interrupción, agregando la aromaterapia con esencia concentrada de lavanda, con difusor de luz, rotatorio en 7 colores, forma cónica de la marca Just, el cuál aceptó y con el que se familiarizó llamándolo “volcán” considerándolo un objeto agradable y se le permitio manipularlo. En la primera y segunda sesión se logró realizar las extracciones de incisivos inferiores, como procedimiento de elección por la condición de premura del requerimiento del espacio, 2 en la primera cita y en la segunda cita los otros 2, ayudando de esa manera a la erupción dental. En la tercera y cuarta sesiones se continuó con la socialización, debido a que estaba irritable y no cooperó, quedando pendiente el tratamiento de operatoria dental con caries de primer grado en el primer molar superior derecho y así continuar con la reafirmación de la técnica de cepillado.

Figura 4a Figura 4b Figura 4c
Figura 4. Muestra la estrategia de apoyo que se implementó en todas las sesiones favoreciendo la interacción, confianza y cooperación, junto con el juego y manipulación de material real del consultorio, cambio de roles, equipo de sonido y difusor de aromas.

Discusión

La atención odontológica es un servicio básico para la población, que requiere aplicarse con sus diferentes objetivos, prevención, atención y resolución de problemas dentales, que no siempre van de la mano con la caries, que aunque (Marulanda et al., 2013) describen la menor incidencia de caries en los pacientes con autismo, sin embargo esta no es la única causa de consulta, la prevención del apiñamiento dental, atención profiláctica e invasiva de forma que no hay más que intervenir en la extracción forzada de las piezas, para generar el espacio necesario que permita la erupción dental. El caso que se presenta es claro de un paciente autista, pero también es buscar que la atención odontológica sea eficaz, ya que las familias sufren en la búsqueda de la atención básica accesible, ésta sea profesional y consciente de la realidad del paciente y su entorno familiar. Normalmente los pacientes con autismo son inconscientemente poco cooperadores, esto no es un obstáculo para que puedan recibir atención odontológica de calidad y que existan profesionales en esta rama con empatía y juntos encuentren las herramientas básicas de servicio, como tener la disposición, paciencia, tolerancia y persistencia. Al mismo tiempo es de suma importancia la colaboración de los padres o tutores que aseguren la intervención psicológica conductual que permita a las personas con autismo adaptarse y cooperar con su atención odontológica, cumpliendo con la inclusión, no discriminación y la implementación de todos los apoyos necesarios para tener éxito, cumpliendo con el derecho a la salud que se establecen en los documentos relacionados a los derechos fundamentales de todas las personas y en el caso de las personas con discapacidad a acceder a este derecho como cualquier otra persona (Cedeño & Andrés, 2013; Gómez, 2009; ONU, 2002).

El gran dilema para los padres fue encontrar a la persona capacitada que aceptara proporcionar el tratamiento dental de su hijo con autismo sin pedir la anestesia general, un cirujano dentista o un odontopediatra con capacitación y experiencia en la atención de niños con discapacidad, de lo cual a la fecha, en Acapulco sigue siendo díficil de encontrar o concertar una cita por la saturación de la agenda del especialista.

La importancia de la primera consulta en la que se realiza una evaluación completa del niño para detectar tempranamente los problemas, ir sensibilizándose mutuamente ante la diversidad de condiciones de vida, establecer el vinculo de confianza para crear hábitos que contribuyan a la salud oral. Las caries dentales se pueden detener o controlar si se detectan a tiempo, además de que aún con buenos hábitos de higiene oral, hay otras causales de intervención como alineación, anomalías dentarias, traumatismos, y se debe actuar previniendo complicaciones, para evitar que el primer contacto con el paciente sean causas urgentes que complican el proceso de adaptación de un pequeño, incluso la cooperación de los padres, más si se trata de pacientes con discapacidad, favorece la confianza, paciencia, asegura el seguimiento y tratamiento planificado.

La sensibilización de cada profesional para la calidad y efectividad del servicio, nos acercará a la población y también asegurará la atención de la salud oral oportuna y efectiva en términos de equidad y justicia, para todas las personas aún en condiciones complejas, haciendo uso de toda herramienta posible al alcance de costos y accesibilidad, favoreciendo la interrelación médico-paciente, y la aplicación y la sensibilización de los servicios de salud, en las futuras generaciones de los profesionistas en la salud oral.

Conclusiones

Se concluyó que las técnicas de acondicionamiento, decir mostrar y hacer, distracción auditiva-visual, musicoterapia y aromaterapia tienen la misma eficacia para realizar el acondicionamiento en los niños antes de realizar cualquier tipo de tratamiento odontológico. Se notó una pequeña diferencia en el caso de los pacientes que llegan con una experiencia negativa, pasando a ser un paciente levemente positivo. La técnica que mejoró la experiencia fue la de decir, mostrar y hacer, combinada con musicoterapia y aromaterapia.


Referencias

  1. Aguilar Rebolledo, F. (2006). La musicoterapia como instrumento favorecedor de la plasticidad, el aprendizaje y la reorganización neurológica. Plasticidad y Restauración Neurológica, 5(1), 85-97.
  2. Alhambra, J. R., Rodríguez, J. A. P., & González, A. E. M. (2016). Eficacia de la Musicoterapia en la disminución de Conductas Repetitivas en personas con Trastornos del Espectro Autista. Revista de Discapacidad, Clínica
  3. y Neurociencias:(RDCN), 3(1), 1-13.
  4. Antonio, F., Mill, E., Páez, M., Sayago, G., & Valero, D. (2014). Manejo de pacientes con diversidad funcional en el ámbito odontológico. Revista Venezolana de Investigación Odontológica, 1(2), 121-135.
  5. Association, A. P. (2014). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5®: Spanish Edition of the Desk Reference to the Diagnostic Criteria From DSM-5®: American Psychiatric Pub.
  6. CDC, C. f. D. C. a. P. (2019). Data & Statistics on Autism Spectrum Disorder Prevalence. Retrieved from https://www.cdc.gov/ncbddd/autism/data.html
  7. Cedeño, C., & Andrés, J. (2013). Importancia de las condiciones físicas y biológicas para brindar un servicio odontológico de calidez y calidad. Universidad de Guayaquil. Facultad Piloto de Odontología.
  8. Cruz, I. R., AMBIENTAL, E., & BACHILLER, E. Y. (2009). Usamos las plantas de nuestro entorno II: aromaterapia. Revista Digital Experiencias Educativas, 22.
  9. Fombonne, E., Marcin, C., Manero, A. C., Bruno, R., Diaz, C., Villalobos, M., . . . Nealy, B. (2016). Prevalence of autism spectrum disorders in Guanajuato, Mexico: The Leon survey. Journal of Autism and Developmental Disorders, 46(5), 1669-1685.
  10. Gómez, B., Badillo, V., Martínez, E.M., Planells, P. (2009). Intervención odontológica actual en niños con autismo. La desensibilización sistemática. Cient. dent, 6(3), 207-215.
  11. Horruitiner Gutiérrez, L. (2008). Manejo del paciente autista en el consultorio odontológico. Odontologia Pediatrica, 7(2).
  12. Martínez León, M. d. l. M., de la Calle, C., Irurtia Muñiz, M. J., Martínez León, C., & Queipo Burón, D. (2013). Paciente autista en el ámbito odontológico: autoagresiones versus maltrato infantil. Gaceta internacional de ciencias forenses, 9, 61-73.
  13. Marulanda, J., Aramburo, E., Echeverri, A., Ramírez, K., & Rico, C. (2013). Odontología para pacientes autistas.(Dentistry for the Autistic Patient). CES Odontología, 26(2), 120-126.
  14. ONU. (2002). NACIONES UNIDAS para los Derechos Humanos. Derecho internacional de los derechos humanos. Normativa, jurisprudencia y doctrina de los sistemas universal e interamericano.
  15. Oviedo, N., Manuel-Apolinar, L., de la Chesnaye, E., & Guerra-Araiza, C. (2015). Aspectos genéticos y neuroendocrinos en el trastorno del espectro autista. Boletín Médico Del Hospital Infantil de México, 72(h1), 5-14.
  16. Posse, J. L., García, E. V., Henríquez, J. M., Carmona, I. T., Feijoo, J. F., & Dios, P. D. (2003). Evaluación preanestésica de discapacitados severos susceptibles de tratamiento odontológico bajo anestesia general. Oral Surgery Oral Medicine Oral Pathology Oral Radiology. Santiago de Compostela, 8(1), 353-360.
  17. Souza, V. M. (2019). Uso de terapias complementares no cuidado à crianca autista Revista Saúde Física & Mental-ISSN 2317-1790, 6(2), 69-88.
  18. Talavera, P. d. R., & Gértrudix, F. (2016). El uso de la musicoterapia para la mejora de la comunicación de niños con Trastorno del Espectro Autista en Aulas Abiertas Especializadas. Revista Complutense de Educación, 27, 257-284.
  19. Torres, J. Q., & Hermoza, R. A. M. (2014). Manejo de conducta no convencional en niños: Hipnosis, musicoterapia, distracción audiovisual y aromaterapia: Revisión sistemática. Revista Estomatológica Herediana, 22(2), 129-136.
  20. Yépez, M., Ramírez, A., Restrepo, M. M., Sierra, M. C., Velásquez, M. I., Botero, M., & Ortega, G. C. (1998). Aplicación de un método audiovisual para mejorar la comunicación con los niños autistas en el consultorio odontológico. CES Odontología, 11(2), 37-40.