En México estas GPC son elaboradas por grupos de profesionistas de la salud bajo la coordinación y metodología del Centro Nacional de Excelencia Tecnológica en Salud (CENETEC), lo que garantiza la confiabilidad de sus recomendaciones.
Hasta la fecha existen doce GPC referentes a la salud bucal:
- Diagnóstico oportuno de las maloclusiones dentales en niños de 4 a 11 años de edad en el primer nivel de atención.
- Diagnóstico y manejo de los problemas bucales de adultos mayores.
- Diagnóstico y tratamiento de focos infecciosos bacterianos en la cavidad bucal.
- Diagnóstico y tratamiento de la estomatitis aftosa recurrente.
- Diagnóstico y tratamiento del cáncer epidermoide de la cavidad bucal en pacientes mayores de 18 años.
- Prevención de caries dental a través de la aplicación de selladores de fosetas y fisuras.
- Prevención y diagnóstico de caries dental en pacientes de 6 a 16 años.
- Prevención, diagnóstico y tratamiento de las infecciones odontogénicas en adultos en primero y segundo nivel de atención.
- Prevención, diagnóstico y tratamiento del herpes zoster en el adulto.
- Restauraciones dentales con amalgama, resina y ionómero de vidrio.
- Tratamiento de las avulsiones traumáticas de dientes anteriores permanentes.
- Tratamiento ortopédico y quirúrgico del labio y paladar hendido en niños menores de dos años de edad.
GPC: Extracción de terceros molares
Como aún no se tiene una GPC mexicana que presente a los cirujanos dentistas generales y especialistas las recomendaciones para la extracción de los terceros molares, se realizó una búsqueda internacional y se encontró la GPC inglesa que se expone a continuación, con la certeza de que reúne los más altos estándares clínicos y científicos, por lo que puede ser aplicada en México para beneficio de los pacientes.
El documento original, publicado el 27 de marzo del 2000, puede ser consultado en www.nice.org.uk/guidance/ta1, con el título “Guidance on the Extraction of Wisdom Teeth: Technology appraisal guidance”. A continuación se presenta la versión revisada y actualizada a julio de 2017.
- En Inglaterra, entre 1994 y 1995 hubo aproximadamente 36 000 ingresos hospitalarios y 60 000 días de estancia debidos a cirugía de terceros molares, con un costo de alrededor de 12 millones de libras esterlinas por año; de dichas cirugías, se estima que cerca del 44% podrían no haber sido adecuadas.
- Estos procedimientos quirúrgicos conllevan riesgos y molestias para los pacientes, como lesión de la articulación temporal, trismus y parestesias temporales o permanentes, infecciones, osteítis alveolar, hemorragias, inflamación y dolor, por lo que deben ser cuidadosamente seleccionados los casos en que se realizan.
- La extracción de terceros molares es un procedimiento “de rutina” en el Reino Unido (y en México).
- No existe evidencia de investigación confiable que demuestre algún beneficio para la salud de los pacientes por la extracción de los terceros molares libres de patología.
- La formación de placa es un factor de riesgo pero no es en sí misma una indicación para la cirugía.
- Por lo anterior, la extracción de terceros molares debe limitarse a pacientes con evidencia de patología como: Lesiones cariosas o fracturas que no pueden ser restauradas. Patología pulpar y/o periapical incurable. Celulitis, abscesos y osteomielitis. Resorción del diente o de dientes adyacentes. Enfermedad del folículo, incluyendo quistes y tumores. Cuando impidan cirugía reconstructiva de la mandíbula. Cuando está involucrado en el campo de resección de un tumor.
- La evidencia sugiere que un primer episodio de pericoronitis no debe considerarse como una indicación para la cirugía, salvo que sea particularmente severo.
Conclusiones
Todos los procedimientos quirúrgicos presentan riesgos, molestias y costos, por lo que realizarlos sin que sean necesarios representa una iatrogenia negativa para los pacientes, por lo que debe evitarse indicar y realizar “extracciones preventivas” sin fundamentos científicos, como se hace habitualmente en México y en muchos países del mundo.
