La sobremordida vertical puede definirse como la superposición vertical de los incisivos superiores respecto a los inferiores y se expresa de acuerdo con el porcentaje de longitud coronal inferior que está cubierto por los superiores; si no se encuentra dentro de sus parámetros de normalidad y está aumentado, se le denomina mordida profunda.1
El resalte dental también es llamado overbite o sobremordida vertical y la norma es de 2 mm; sin embargo, Chaconas lo considera en porcentaje y menciona que existe una sobremordida vertical normal cuando cerca del 20% de la superficie labial de los incisivos inferiores está cubierta por los incisivos superiores.2,3 La mordida profunda puede ser de origen esquelético, dentario o adquirido.4
Al tratar una mordida profunda, el ortodoncista no debe preocuparse únicamente por la dimensión vertical; también debe considerar la relación sagital, la dirección y la magnitud del crecimiento que previsiblemente experimentará el paciente.5 La presencia de mordida profunda puede predisponer en el paciente el desarrollo de problemas periodontales, funcionales y alteraciones del desarrollo normal de los maxilares (pacientes en crecimiento).6,7
El primer paso para el tratamiento adecuado de este tipo de maloclusión es la identificación de su origen, considerando el grado de compromiso dental, esquelético y funcional, de manera que se logre corregir la discrepancia, obteniendo una oclusión funcional, que armonice las características estéticas del paciente y sea estable a largo plazo.1 Uno de los objetivos del tratamiento ortodóncico es establecer el adecuado resalte vertical de los incisivos, lo cual puede ser obtenido con intrusión de incisivos superiores o inferiores, nivelación del plano oclusal funcional, extrusión de dientes posteriores y vestibularización de dientes anteriores.1,8-10
La elección de la mecánica depende de las características faciales, oclusales y funcionales particulares del paciente.1 Las características clínicas y faciales en este tipo de pacientes pueden ser las siguientes: un tipo de cara braquicefálico, tercio inferior y dimensión vertical disminuida, tendencia a una clase II esquelética, perfil convexo, retroclinación dental, overbite aumentado, hiperplasia gingival en inferiores, plano oclusal disminuido y tendencia a un crecimiento hipodivergente.11-14
Caso clínico
Paciente femenino de 25 años de edad cuyo motivo de consulta es querer un tratamiento de ortodoncia. Sin presencia de hábitos, es diagnosticada con mordida profunda y sonrisa gingival asimétrica.
Estudios de inicio
En la fotografía extraoral se observa la sonrisa de frente (Figura 1). En las fotografías intraorales se observa mordida profunda, canteamiento del plano oclusal hacia el lado derecho, línea media inferior desviada ligeramente hacia la derecha y clase I molar y canina bilateral (Figuras 2-4). En las vistas intraorales oclusales superior e inferior se observa apiñamiento leve en anterior y ausencia de primeros premolares (Figura 5). En la radiografía lateral de cráneo de inicio se ve la clase II esquelética, hiperdivergente. (Figura 6)
Tratamiento
Los objetivos de la primera fase del tratamiento fueron la alineación y la corrección del apiñamiento maxilar y mandibular mediante stripping y secuencia de arcos nitinol 0.014, 0.016, 0.018 y 0.020 superior e inferior. La segunda fase del tratamiento (nivelación) se enfocó en mantener la clase I molar y canina bilateral, nivelar la curva de Spee y corregir la línea media. Para esto se realizó un bondeado diferenciado, se utilizaron brackets posteroinferiores colocados más gingivales, arco de curva inversa inferior y elásticos intermaxilares de línea media y clase I en delta. En la tercera y última fase (detallado) se buscó lograr una máxima intercuspidación, el paralelismo radicular y la oclusión funcional mediante arcos de acero rectangular 0.017×0.025 y 0.018×0.025 superior e inferior, dobleces de primer, segundo y tercer orden y elásticos intermaxilares en formas de delta.
Estudios de progreso
En las fotografías intraorales laterales se muestra alineamiento y nivelación de ambas arcadas, y en la de frente la coincidencia de líneas medias, con la persistencia de clase I molar y canina bilateral. Se observa la posición de los brackets posterinferiores más gingival. (Figuras 7-9)
Resultados
Se logró mejorar la sonrisa, nivelar el plano oclusal, se mantuvieron las clases I molar y canina bilateral, se eliminó el apiñamiento en ambas arcadas, se obtuvo la coincidencia entre ambas líneas medias y se corrigió la mordida profunda, alcanzando un correcto overbite (Figura 10). La duración del tratamiento fue de un año y cinco meses. Al final del tratamiento se colocó como retención un circunferencial superior modificado con bite plate, con cinturón vestibular y apoyos colocados en los dientes, entre 15 y 16, mientras que en inferior se colocó un circunferencial con cinturón vestibular, apoyos entre 35 y 36 y un fijo de 4 a 4. Se recomendó a la paciente gingivoplastia en el incisivo lateral superior derecho para que el aspecto de la sonrisa mejorara más.
Estudios finales
En la fotografía intraoral de frente se muestra la coincidencia de las líneas medias y la nivelación del plano oclusal; en las laterales se ven las clases I molar y canina bilateral, así como la correcta intercuspidación, con un overbite y un overjet mucho mejores que al inicio. (Figuras 11-13)
En la comparativa de la fotografía extraoral de frente inicial y final se observan los cambios en la sonrisa. Se llegó a los objetivos planteados: se mantuvieron las clases I molares y caninas bilaterales, se liberó el apiñamiento en ambas arcadas, se obtuvo la coincidencia las líneas medias y la corrección de la mordida profunda. La línea de sonrisa de la paciente mejoró considerablemente. (Figura 14)
Finalmente, se recomendó la utilización de un retenedor circunferencial superior modificado con bite plate, cinturón vestibular y apoyos colocados entre los premolares y molares 15 y 16 tanto del lado derecho como izquierdo y el circunferencial inferior con los mismos apoyos. (Figura 15)
Discusión
La presencia de mordida profunda puede predisponer en el paciente un desarrollo de problemas periodontales, funcionales y alteraciones del desarrollo normal de los maxilares.6,7
Uno de los objetivos del tratamiento ortodóncico es establecer el adecuado resalte vertical de los incisivos, lo cual puede ser obtenido con intrusión de incisivos superiores o inferiores, nivelación del plano oclusal funcional, extrusión de dientes posteriores y vestibularización de dientes anteriores.1,8-10
En este caso la paciente del CESO presentaba una erupción deficiente de los dientes posteroinferiores (curva de Spee marcada) y una leve retroclinación y retrusión de los incisivos inferiores, por lo que se hizo una ortodoncia implementando mecánicas para la extrusión en sectores posteroinferiores, como proclinación y protrusión de los incisivos inferiores; dichas mecánicas fueron un bondeado diferenciado de los brackets y arco de curva inversa en inferior.
Conclusiones
Para llevar a cabo un tratamiento adecuado en este tipo de maloclusión, lo primero que necesitamos hacer es identificar el origen que ha llevado al paciente a esta condición, de manera que se logre corregir la discrepancia obteniendo una oclusión funcional que armonice las características estéticas del paciente y sea estable a largo plazo. La nivelación de la curva de Spee se logró mediante un bondeado diferenciado de los brackets y la utilización de curva inversa en inferior.
Referencias
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