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Técnica. Lógico, factible y digital. Parte II


Técnica. Lógico, factible y digital. Parte II

Resumen


¿La prótesis completa avanza hacia lo digital? “Sí”, sostiene Karl-Heinz Körholz y en la primer parte de esta serie explicó el procedimiento analógico para resolver un caso complejo. En esta segunda parte, dirige su mirada a las etapas de confección digital de una prótesis con el sistema FDS de Amman Girrbach.


Montaje digital

En el paso del asistente “montaje de prótesis” se puede proseguir con el montaje. De la biblioteca se pueden elegir automáticamente los dientes posteriores más adecuados al caso. Primero se muestran las diferentes formas y tamaños que se calculan para el caso en cuestión según los valores obtenidos con el análisis del modelo. Las indicaciones en letras verdes confirman que tales formas son las que se adaptan mejor al tamaño; las letras en rojo, por el contrario, no se adecuan bien con las mediciones, pero se pueden escoger si se desea.

Este paso del asistente virtual también ofrece la posibilidad de elegir si, por ejemplo, se deben montar o no los segundos molares o solo cuando ello sea posible o nunca (Figura 27).

Figura 27.
Figura 27. Paso del asistente: “Colocación de dientes”. Los juegos de dientes de la biblioteca digital son presentados automáticamente en virtud de los resultados del análisis del modelo. Primero se muestran formas diferentes según el análisis del modelo en cuestión. Los caracteres en verde indican que estas formas se ajustan al tamaño, los caracteres en rojo se desvían más notablemente del resultado del análisis del modelo, pero se pueden elegir. Como otra opción se puede escoger si es posible colocar siempre, nunca o solo los segundos molares conforme al análisis del modelo.

El botón “colocar posteriores” posiciona independientemente los dientes posteriores elegidos conforme al análisis del modelo. El sexto se encuentra también en la posición establecida como el primer premolar. El plano oclusal indica la alineación horizontal de todos los dientes anteriores y posteriores. De este modo no puede ocurrir que el “lado izquierdo esté inclinado” si la clínica ha indicado correctamente el plano oclusal. Para fines de control en todo momento se puede mostrar u ocultar el análisis del modelo o, tal y como se muestra aquí, visualizar toda la zona de montaje (Figura 28).

Figura 28a. Figura 28b.
Figura 28. El botón “Colocación de los posteriores” coloca los dientes posteriores elegidos según el análisis del modelo. El sexto se sitúa en la posición correcta, como el primer molar. El plano oclusal indica la posición horizontal de los dientes posteriores.

Al colocar los dientes anteriores también se puede montar los juegos de dientes que no se ajustan a la perfección (indicado en caracteres rojos) para hacerse una idea de las formas dentales alternativas y de las relaciones espaciales. Este procedimiento también sería posible en un montaje convencional con cera y cuchilla para cera, pero más costoso. El montaje de dientes anteriores digital ofrece, en comparación con la técnica manual, una gran ventaja de ahorro de tiempo (Figura 29).

Figura 29.
Figura 29. Al colocar los dientes anteriores, el técnico de laboratorio puede mostrar los pocos juegos de dientes adecuados para hacerse una idea de las relaciones espaciales y elegir la forma y el tamaño de los dientes para este paciente. En un montaje clásico esto se puede hacer solo con un gran costo en tiempo.

Si se consideran todos los parámetros establecidos anteriormente en el análisis del modelo y la biblioteca de dientes, el resultado será, en general, un montaje armónico y funcional. Con ello el técnico de laboratorio recibe una útil propuesta que puede ser utilizada en esta forma en la mayoría de los casos (Figura 30).

Figura 30.
Figura 30. Colocación armónica y funcional tal y como recomienda el programa mediante la elección de los dientes anteriores y posteriores en caracteres verdes. Con ello el protésico obtiene una propuesta muy útil que puede llevar a la práctica en la mayoría de los casos.

Durante o después de la colocación de los dientes anteriores y posteriores resulta extremadamente efectivo mostrar la plantilla estética “encima” del montaje. Esto conlleva la ventaja de poder reconocer en la pantalla las coincidencias o desviaciones. En el procedimiento manual también se puede reconocer mediante una llave de silicona, pero no resulta tan precisa, requiere más tiempo y es más costosa por el gasto de materiales. El cambio de dientes individuales o de una amplia zona se puede generalmente llevar a cabo en cuestión de segundos con la información digital (Figura 31).

Figura 31.
Figura 31. Es extremadamente efectivo mostrar la plantilla estética “sobre” el montaje durante o después de montar los dientes anteriores y posteriores. Esto tiene la ventaja de poder apreciar directamente las coincidencias o desviaciones y poder efectuar las correcciones deseadas.

Montaje individual de los dientes anteriores

Montaje modificado

Para mí es importante que se pueda modificar individualmente un montaje procesado en el programa Ceramill CAD. El procedimiento es muy sencillo: en la ventana mostrar-ocultar quitamos mediante un clic de ratón el modelo superior y con los correspondientes puntos de control cambiamos los dientes individualmente o en grupo.

En esto existe una excepción y es que en la región posterior no podemos cambiar dientes individuales, sino todo un bloque posterior. Este procedimiento es coherente, ya que los fabricantes de dientes indican su posición óptima y se evita así que se cause involuntariamente una disfunción. Sin embargo, es posible mover todo el bloque hacia lingual o vestibular, o girar los primeros premolares con el fin de ampliar el montaje o registrar mejor la superficie estática (Figura 32). Con todo, se mantiene siempre el contacto oclusal en cada caso.

Figura 32.
Figura 32. Es también extremadamente importante poder modificar un montaje correcto y bien intencionado según el programa. Es muy sencillo, basta ocultar con un clic de ratón la “anatomía del maxilar superior”. Ahora se pueden retirar dientes individuales o bloques sin poner en peligro la superficie oclusal optimizada en la región posterior.

Los botones para variar las posiciones de los dientes anteriores tienen una función muy intuitiva y se identifican claramente gracias a los iconos. Se muestra con precisión si conviene desplazar o girar un diente individual. Aquí se puede también indicar cómo hacerlo: en todas las direcciones, hacia mesial-distal, hacia vestibular-lingual o hacia oclusal. Estas indicaciones se adaptan a la mentalidad del técnico de laboratorio y se muestra en la pantalla qué ocurre a continuación con el diente escogido. Naturalmente, se pueden mover gradualmente los dientes (Figura 33A).

Figura 33a. Figura 33b.
Figura 33. A) Los elementos del menú para mover dientes individuales son muy intuitivos y se identifican claramente mediante los pictogramas de los iconos. Aquí se decide si se mueve o hacia dónde se mueve un diente de forma continua. B) Elementos del menú “modo cadena”: aquí se pueden mover todos los dientes anteriores en un diente individual elegido como en una cadena de perlas. De este modo se puede compensar el desacoplamiento o dar un diseño uniforme a los escalones sagitales. Los dientes individuales mantienen la conexión entre sí durante este proceso.

Modo individual y en cadena

El “modo cadena” es otra característica de la colocación de dientes, con el cual se puede modificar toda una hilera de dientes o varios dientes simultáneamente. Por ejemplo, se pueden tocar todos los dientes anteriores en un diente elegido y moverlos como una cadena de perlas. Con esta función se pueden compensar escalones desiguales o dar un diseño uniforme a los escalones sagitales. Los dientes permanecen juntos en esta conexión, pero con este procedimiento están unidos entre sí (Figura 33B).

El modo cadena se representa en su aplicación mediante unas barras de color turquesa en los dientes. Por lo tanto, los dientes así marcados se pueden reubicar juntos. Los dientes marcados en rojo no se ven afectados por el movimiento en modo cadena (Figura 34).

Figura 34.
Figura 34. El modo cadena está representado por una barra de color turquesa. Por eso, los dientes se pueden desplazar en conexión. Los dientes marcados en rojo indican qué dientes no se ven afectados por el modo cadena.

En este ejemplo, los caninos inferiores mantienen su posición, mientras que la arcada anteroinferior debe ser modificada. Del mismo modo, es posible modificar el eje labial de los dientes en “modo girar” o en modo cadena. Si los dientes individuales o los cuatro dientes anterosuperiores deben, por ejemplo, señalar con su margen incisal a vestibular, es posible “tocarlos” con el ratón y moverlos sin transición en la dirección deseada. Cuando, tal y como se muestra en la Figura 35, se muestra el análisis del modelo se puede ajustar el montaje individualmente a sus especificaciones.

Figura 35.
Figura 35. De la misma manera, se pueden girar los dientes en su eje labial tanto individualmente como en modo cadena en modo “girar”. Por ejemplo, si los cuellos dentales individuales o los cuatro anterosuperiores deben señalar hacia vestibular, se pueden mover en la dirección deseada con un el ratón. Si como se ilustra en esta misma figura, se muestra el análisis del modelo, se puede ajustar la colocación de los dientes individualmente según sus especificaciones.

Vista oclusal y vestibular

Las posibilidades de individualización se pueden observar y ampliar desde oclusal. Al hacerlo hay que tener en cuenta que los dientes anteriores y posteriores están en las áreas del análisis del modelo. Por regla general, esto sucede, tal y como se ha mencionado, según la elección y el comando “montaje: dientes anteriores y posteriores”. En la Figura 36A los dientes posteriores están exactamente en la zona de montaje. Los dientes posteriores están aquí girados mínimamente en su eje vertical (girados). El centro está ahora ligeramente desplazado a derecha, y es culpable del giro del diente 43, que se reduce en la parte derecha de la arcada dental. El modo cadena (ver barras de color turquesa) mueve luego mínimamente toda la hilera de los dientes anteriores a derecha. Naturalmente, esta situación se puede ajustar también individualmente.

Los dientes anteroinferiores fueron individualizados un poco más fuerte. Esto se hizo por petición de la paciente y ya había sido hablado previamente. En el curso de este proceso se pudo corregir el centro anatómico en su posición original. La consecuencia fue que, en la región del 43 al 46, se giró a vestibular. Este tuvo que ser girado axialmente en torno al diente 44 hacia lingual. Permítanme recordarles una vez más: los dientes anteriores se pueden mover tanto individualmente como en modo cadena. La posición de la oclusión, corregida en el maxilar inferior, se corrige automáticamente en el maxilar superior en una oclusión estática óptima (Figura 36b).

Figura 36a. Figura 36b.
Figura 36. A) Imagen del montaje vista desde oclusal: hay que procurar que los dientes anteriores y posteriores estén en las zonas del análisis del modelo. Los dientes anteroinferiores están ligeramente girados en su eje vertical. El centro está desplazado un poco hacia la derecha y, por supuesto, se puede ajustar individualmente con la ayuda del modo cadena. B) Por deseo de la paciente, fueron individualizados un poco más los dientes anteroinferiores. En este sentido, el centro anatómico podría volver a su posición original. La consecuencia de ello fue que la región del 43 al 46 se giró hacia vestibular. Finalmente, esta región se tuvo que girar axialmente hacia lingual en torno al diente 24.

El montaje del maxilar superior de este trabajo después de la corrección: aquí los dientes anteriores se dejaron fundamentalmente en un arco uniforme. Se inclinaron solo los ejes de los dientes posteriores en el eje vestibular. Además, la arcada anterior tenía que armonizarse regularmente en un escalón sagital (Figura 37).

Figura 37.
Figura 37. Montaje superior después de la corrección. Los dientes anteriores fueron distribuidos en un arco uniforme. Solo los ejes de los dientes posteriores fueron inclinados vestibularmente. La arcada anterior se tuvo que armonizar uniformemente en el escalón sagital.

El proceso de fresado

Definición del sentido de fresado principal

Con el fin de fresar posteriormente en cera las bases del montaje, es necesario ajustar las direcciones de fresado de manera que se bloqueen el menor número de socavaduras posible. La definición del sentido del fresado principal es comparable con la averiguación del eje de inserción para exponer la base del montaje sin tener que hacer rectificaciones. Si no se tiene en cuenta esto, apenas se podría colocar la base de cera fresada en el modelo. En la mayoría de los casos de trabajos para pacientes reales, la clásica alineación en línea recta al plano oclusal no es la dirección de fresado ideal. En la Figura 38A se muestra el modelo inferior. Aquí las socavaduras siguen siendo masivas, y se muestran en diferentes colores dependiendo de su profundidad. Lo mismo vale para el modelo superior: aquí el modelo se debe girar dorsalmente para captar mejor las socavaduras en el pliegue anterior. En la Figura 38B se aprecia claramente: aquí, por ejemplo, el modelo inferior fue girado en 3 posiciones para mostrar cómo hay que cambiar las zonas retentivas.

Figura 38a. Figura 38b.
Figura 38. Para luego colocar fácilmente en el modelo las bases de cera talladas, a pesar de su buen ajuste en boca, se ajustó la dirección de fresado en un ángulo de 90º con respecto a la cresta alveolar. Para el maxilar inferior, en este caso se produjeron socavaduras masivas, que se representan en color según su profundidad. El modelo superior se puede girar ligeramente hacia dorsal para poder captar mejor las socavaduras del pliegue anterior.

En la Figura 39 se muestra la mejor posición para fresar la base de cera.

Figura 39a. Figura 39b. Figura 39b.
Figura 39. Es posible establecer en 3 pasos la dirección óptima de fresado en el modelo inferior. A y B muestran todavía socavaduras notables. En la C parece que se ha encontrado el mejor ángulo para la dirección de fresado.

Generación de la base de la prótesis

A continuación, se generan las bases de la prótesis o se definen los límites externos. Cuanto más precisa y exacta sea la preparación, menos rectificaciones serán necesarias luego en las bases de cera fresadas. Aquí también es muy sencillo definir los límites de la preparación con un solo clic de ratón para luego crear la forma exacta punto a punto (Figura 40). Con el comando “mostrar” se muestra la base deseada. Comprensiblemente, el programa Ceramill D-Flow no posee actualmente nuestra sensibilidad estética e inicialmente diseña la base de la prótesis de forma moderada según su grosor y sus límites externos. Pero esto también se puede compensar individualmente y de forma ligeramente “anatómica” con diferentes herramientas y tipos de pincel a través de la función “límites gingivales” y el botón de la sección “Modelado de las bases de la prótesis” (Figura 41A).

En la Figura 39 se muestra la mejor posición para fresar la base de cera.

Figura 40a. Figura 40b.
Figura 40. Se generan las bases de la prótesis o se define el límite exterior. Es necesario trabajar con el máximo cuidado y precisión para luego tener que efectuar el menor número posible de rectificados en las bases de cera fresadas. Lo más sencillo es trazar la línea límite con varios clics de ratón para conseguir punto a punto la forma definitiva deseada.
Figura 41a. Figura 41b.
Figura 41. La base de la prótesis diseñada sobriamente en un principio se puede retocar individualmente sobre la definición del “limite de la encía” y el botón “anatómico” en la sección “modelado de la base de la prótesis” con diferentes instrumentos y tipos de pincel. Una vez realizados los cambios, la futura base de la prótesis parece ya muy aceptable. Tal y como se ha mostrado ya en diferentes secuencias del trabajo, se pueden mostrar y ocultar de nuevo las unidades. Así lo hicimos aquí, de manera que después de ocultar los dientes se puede apreciar bien la forma de las papilas de la encía.

Todo esto se muestra ya en la Figura 41A. La futura base de la prótesis presenta un aspecto pasable. Tal y como se ha mostrado antes en las otras secuencias del trabajo, se pueden mostrar u ocultar aquí unidades, modelos o dientes. Así procedimos, de manera que después de ocultar los dientes se puede apreciar bien la forma de las papilas de la encía protésica (Figura 41B).

Tratamiento basal de los dientes

En la mayoría de los casos es esencial que los dientes individuales se ajusten en su base para que no se levanten en la cresta alveolar o incluso que resulten excesivamente largos y penetren en la base. El ajuste, por supuesto, se lleva a cabo previamente para que los dientes se pueden colocar luego en la base de cera. Para ello y para que el Ceramill Match 2 pueda realizar perfectamente este mecanizado, se suministran los dientes como “rohlings de dientes postizos” y se colocan en el correspondiente soporte para rohlings (Figura 42).

Figura 42.
Figura 42. Dado que después de la colocación, algunos dientes atraviesan el modelo, es necesario efectuar ajustes individuales. Para ello, se suministran juegos de dientes en marcos de rohling CAD/CAM que se ajustan en el correspondiente soporte.

El programa calcula ahora qué dientes se mecanizan basalmente para no atravesar la cresta alveolar y disponer de distancia suficiente al modelo para la posterior finalización. Una vez realizado el cálculo, se pueden reducir a continuación las superficies basales en los lugares necesarios (Figura 43). En cada diente individual se puede ver de antemano en qué zonas y cuánta sustancia dental se debe eliminar (Figura 44).

Figura 43a. Figura 43b.
Figura 43. El programa Ceramill Mind calcula ahora qué dientes se deben reducir para no atravesar la cresta alveolar. Con este cálculo, en el curso del procedimiento se reducen las bases en los puntos necesarios.
Figura 44.
Figura 44. Es posible ver de antemano en cada diente en qué zonas y cuánta sustancia dental será aproximadamente necesario eliminar.

En este caso pudimos ver ya en los modelos una abrasión severa en el maxilar inferior, el área del maxilar superior para el montaje es, por el contrario, pequeña, de manera que hasta los primeros molares del segundo cuadrante se tenían que acortar todos los otros dientes por basal. Las superficies basales, sin embargo, se redujeron exactamente solo en la porción calculada previamente y por lo tanto absolutamente necesaria. Tanta precisión no es posible para un técnico de laboratorio trabajando con su fresa. Debe ser tan preciso que de la base se coge solo una mínima parte de cera de los dientes (Figura 45).

Figura 45a. Figura 45b.
Figura 45. En este caso se tuvo que acortar la base hasta los primeros molares del segundo cuadrante. Se redujo la cantidad exacta previamente calculada de la base y por tanto estrictamente necesaria. Esto no es factible para casi ningún técnico de laboratorio que trabaja manualmente con una pieza de mano.

Fresado de la base de cera

Las bases para el montaje y los ajustes de las superficies basales de los dientes se fresan una detrás de otra en 2 procesos de trabajo separados. Las bases de cera fresadas se tallan de los rohlings fabricados industrialmente, que se retiran del soporte una vez terminado el tallado y se separan de sus conectores con una cuchilla para cera caliente. La cera utilizada aquí, es una cera muy resistente, tallable, pero que se puede modelar bien. Es tan estable que se puede realizar una prueba de cera después de colocar los dientes sin necesidad de refuerzos (Figura 46). Con todo, si se desea colocar un refuerzo, se puede escanear con los modelos maxilares y luego colocar una base de cera.

Figura 46.
Figura 46. A continuación se fresan las bases de montaje y los ajustes de las bases dentales en la máquina Ceramill Motion 2 (5x). Luego, se utiliza una cuchilla caliente para separar del rohling las bases de cera.

Montaje y prueba

Al observar las bases de cera recién fresadas en el rohling sorprende que estos ya están acabados y presentan un aspecto perfecto. Las superficies basales son tan lisas y limpias que casi ningún técnico de laboratorio puede conseguirlas en el trabajo diario. En la vista del plano oclusal se han fresado los “huecos de los dientes” preparados de forma exacta y limpia (Figura 47).

Figura 47a. Figura 47b.
Figura 47. Las “bases de cera” son algo más que un trabajo para la prueba, ya que presentan un acabado perfecto. Las superficies basales son tan lisas y limpias que pocos técnicos las pueden conseguir en el trabajo diario. La cera utilizada aquí es consistente y se puede utilizar en la prueba sin un refuerzo adicional. En la vista oclusal se han fresado los “nidos” exacta y limpiamente para los dientes preparados.

En la base fresada en el maxilar superior sorprende que, mientras en el maxilar inferior no era necesario rectificar ningún diente, en el superior solo se “salvó” el 26. La distancia que debe conservarse entre los dientes y la cresta alveolar como base de cera se introdujo manualmente en el programa Ceramill CADSoftware en la fase de preparación. Este espacio intermedio es muy delgado, pero suficiente para fijar los dientes individuales. Por otra parte, protege la parte visible de los dientes y mejora así el aspecto de la paciente (Figura 48). Se colocan y se ajustan las bases de fijación separadas de los rohling en los modelos (Figura 49A).

Figura 48a. Figura 48b.
Figura 48. La base está también fresada en el maxilar superior. Mientras que en el maxilar inferior no se tuvo que rectificar ningún diente, en el superior solo se “salvó” el 26. La distancia que se debe conservar entre los dientes y la cresta alveolar fue definida durante el diseño y por tanto se puede ajustar individualmente el procedimiento de confección de la prótesis.

Ahora ya se pueden escaldar los dientes de los rohling y colocarlos y fijarlos en los alveolos preparados en la base de cera fresada (Figura 49B y C).

Luego se realiza el montaje en el maxilar inferior diente por diente y se completa sucesivamente. Todos los dientes presentan un ajuste preciso en los indicadores asignados. Con una sonda caliente, aquí prefiero una cuchilla de cera eléctrica, se puede realizar este proceso rápidamente.

Figura 49a. Figura 49b. Figura 49c.
Figura 49. Se colocan y se ajustan en los modelos las bases separadas de los rohlings. Ahora se se colocan en los alveolos los dientes procesados para un ajuste basal y se fijan con cera circularmente. Del mismo modo, se extraen los dientes del juego de rohling D-Set, se limpian y se colocan en las superficies dentales previstas.

En los ajustes diferentes (Figura 50) se pueden apreciar claramente los posicionamientos individuales y compararlos muy bien con la planificación (Figura 36B y 50A).

Figura 50a. Figura 50b. Figura 50c.
Figura 50. Se completa el montaje en el maxilar inferior. Todos los dientes presentan un ajuste exacto en las superficies previstas. Con una cuchilla caliente, personalmente prefiero una cuchilla eléctrica, se pueden esponjar cervicalmente los dientes. En los diferentes ajustes se puede apreciar claramente el montaje individual y compararlo bien en la pantalla con la planificación previa (Fig. 36B).

El procedimiento de “inserción de los dientes” se repite en el maxilar superior y ¡todo queda bien ajustado a pesar del poco espacio disponible! Estoy convencido de que un montaje manual, especialmente, en el maxilar superior, requiere un tiempo largo, ya que cada diente individual deber ser rectificado basalmente. Y precisamente con tan poco espacio, según nos enseña la experiencia, es enormemente difícil para el técnico de laboratorio controlar el equilibrio entre un montaje atractivo ópticamente, la alineación de los ejes de los dientes y el logro de unos contactos correctos (Figura 51).

Figura 51.
Figura 51. Se repite el procedimiento en el maxilar superior. ¡Poco espacio! Controlar el equilibrio entre una colocación óptica, una alineación de los ejes y el logro de unas relaciones de contacto con esta precisión es, sobre todo en relaciones espaciales estrechas, extremadamente difícil en un montaje manual.

La prueba y sus resultados

La prueba en cera resultó increíblemente sencilla: en este montaje no fue necesario rectificar manualmente un solo diente. Ajustamos los dientes en la base de cera, los fijamos, alisamos los conectores, los limpiamos y desinfectamos todos y realizamos la prueba. El trabajo estaba prácticamente terminado y se había adaptado tan bien a la encía que la paciente quedó más que sorprendida de que pudiera ir a casa con algo tan bonito. ¿Y quien se lo podía reprochar?

La longitud de los dientes (Figura 52A-C) coincidía, las proporciones entre el maxilar superior e inferior se ajustaban y los planos oclusales estaban en el nivel correcto (Figura 52C-D). Los dientes anteroinferiores tenían un aspecto muy natural en su posición individual (Figura 52A). Y finalmente, el aspecto global era armónico y equilibrado. La fonética era también la correcta, el lector puede creerme, pues no lo podemos representar ni textual ni gráficamente.

Figura 52a. Figura 52b. Figura 52c. Figura 52d.
Figura 52a. La prueba en cera fue asombrosa: habíamos colocado y fijado los dientes en las bases de cera, habíamos alisado el conector, limpiado, desinfectado y probado todo. El trabajo se pudo adaptar bien a la encía. No hubo que cambiar ningún diente. Las longitudes de los dientes concordaban, las proporciones entre el maxilar superior y el inferior encajaban, los planos oclusales se situaban en su nivel correcto. Todo el montaje del frente anterior presentaba una posición absolutamente natural. Por último, el aspecto era armonioso y equilibrado.
Figura 53.
Figura 53. Paciente satisfecha.

Conclusión

La confección de prótesis completas en la actualidad no solo es fascinante, sino que gracias al proceso FDS de Amann Girrbach, es también absolutamente práctico. Se adapta completamente a las necesidades funcionales y estéticas del paciente. Desde la extensa y consecuente preparación en la clínica y en el laboratorio de la impresión anatómica hasta el montaje del modelo, todo debe realizarse perfectamente, es éste un requisito absolutamente necesario y no solo en el proceso de trabajo analógico, sino del mismo modo en el proceso de trabajo digital.

Lo que a mí me emociona:

  1. Que a través de la sensata y bien pensada estructura de la secuencia del asistente virtual y con ello de los pasos individuales del proceso se dispone de una elevada función de control de todos los pasos que se crean unos con otros.
  2. Que no se puede montar un diente individual sin antes haber realizado un completo análisis del modelo.
  3. Que los pasos de control individuales durante el proceso de montaje digital con la ayuda de modelos de situación "superpuestos" están disponibles en todo momento, haciendo que este procedimiento sea seguro antes del fresado.
  4. Que la colocación de los dientes posteriores a pesar de todas las correcciones individuales y duración conservan una oclusión estática perfecta, asegura un engranaje optimizado y con ello la estabilidad de la base de la prótesis respecto a la encía.
  5. Que se pueden revisar la función y la estética del trabajo en el articulador Artex, y evita al técnico de laboratorio, al dentista y por último al paciente desagradables sorpresas y retoques.
  6. Que el sistema FDS, que hasta ahora permitía trabajar con las líneas de dientes Pala Mondial, Premium e Idealis (Kulzer), en breve también lo permitirá con los dientes de VITA-Zahnfabrik como VITAPAN EXCELL y LINGFORM, haciendo que todo el paquete "FDS" sea más amplio y amigable para el paciente.
  7. Que el desarrollo en el ámbito de la prótesis completa digital sigue adelante y será impulsado hacia adelante está claro para todos nosotros.

Por eso confío también en que después de todos estos pasos del trabajo lógicamente estructurados entre sí, todo nuevo desarrollo se caracterizará por el amor al detalle y por estar pensado para el paciente.

“Lógico, factible y digital parte II":

Publicado originalmente en Dental Labor Alemania en Julio 2017, traducción al español originalmente publicado en el nº1 de 2018 de Labor Dental Técnica. www.edicionesee.com